
CIUDAD DEL CABO, Sudáfrica (AP) Fue demasiado premio para esta Holanda desabrida, que gana partidos con lo justo, sin atisbos del fútbol que caracterizó a la “Oranje” por tanto tiempo.
Uruguay peleaba el partido de igual a igual hasta que dos goles de Wesley Sneijder y Arjen Robben en un lapso de tres minutos sellaron su suerte promediando el complemento y encaminaron a los holandeses a una victoria por 3-2 y su primera final desde 1978.
El lateral izquierdo Giovanni van Bronckhorst, de 35 años y quien se retirará después del Mundial, había abierto la cuenta a los 18 minutos, con un impresionante remate cruzado desde casi 30 metros que se clavó en un ángulo alto, y Diego Forlán firmó un empate transitorio a los 41 con otro disparo desde fuera del área.
El duelo se decidió en un abrir y cerrar de ojos promediando el complemento, cuando Sneijder anotó su quinto gol del torneo a los 70 con un tiro desde unos 15 metros que pasó entre varias piernas y Robben, quien casi no se había visto, marcó el tercero tres minutos después de cabeza.
Maximiliano Pereira anotó el segundo de Uruguay a los 92.
Holanda, que ha ganado sus seis partidos y lleva 25 encuentros sin perder, enfrentará en la final al vencedor del choque del miércoles entre España y Alemania.
Será su tercera final en un Mundial. En las dos previas perdió contra Alemania, en 1974, y Argentina, en 1978.
“Esto es muy especial. Después de 32 años en una final. Un país tan chico. Estamos muy orgullosos de esto”, declaró el técnico holandés Bert van Marwijk.
Uruguay jugará por el tercer puesto con el perdedor de España-Alemania.
Los dos equipos arriesgaron poco. Uruguay jugó sin su goleador Luis Suárez, suspendido, y su capitán Diego Lugano, lesionado, y le costó cruzar la mitad de la cancha en el primer tiempo, en que los europeos tuvieron más la pelota pero sin crear demasiadas jugadas de peligro.
“Me encanta el fútbol bien jugado, de ataque, pero lo principal es trabajar juntos cuando el rival tiene la pelota. Jugando así uno puede llegar lejos”, sostuvo van Marwijk.
Van Brockhorst dio la nota del partido con su espectacular golazo, surgido de la nada, con un sorpresivo remate desde lejos, de posición oblicua.
“Fue uno de esos goles bellísimos para el fútbol pero bastante inesperado para todos”, dijo el técnico de Uruguay Oscar W. Tabárez. “Es sabido que los futbolistas holandeses son muy ricos técnicamente, que en cualquier momento pueden transformar en un gol cualquier llegada ocasional, como fue esa”.
Hasta el tanto de van Brockhorst, lo único digno de mención había sido un mal rechace de Fernando Muslera con los puños, que le dejó el balón servido a Dirk Kuyt. Su remate, no obstante, se fue a las nubes.
Hacia el final del primer tiempo, Uruguay adelantó sus filas y Forlán empató con un zurdazo desde 25 metros. La pelota iba al medio, viboreando, y el arquero holandés Maarten Stekelenburg no pudo impedir que entrase.
Fue el cuarto gol de Forlán en el torneo.
El complemento mantuvo la misma tónica, con un juego deslucido y cauteloso, y pocas llegadas a los arcos. Forlán volvió a hacerse ver con un tiro libre abajo, junto a un poste, que motivó una buena atajada de Stekelenburg y poco después Rafael van der Vaart, dejó escapar una buena ocasión en el otro arco. Muslera rechazó a medias su tiro desde dentro del área y Robben tomó el rebote y tiró alto.
Las acciones transcurrían parejas cuando Sneijder se encontró con un balón dentro del área y sacó un derechazo que pasó entre varias piernas y terminó adentro. Fue su quinto gol y lo dejó empatado con el español David Villa en el primer lugar de la tabla de artilleros.
“Esto nunca se olvidará. Fue una pelea muy dura y hacia el final se nos complicó”, expresó Sneijder. “ahora estamos muy cerca (del primer título). No hay nada como un Mundial”.
Quedó la duda de si Robin van Persie, otro que no gravitó durante el partido, estaba adelantado en esa jugada.
Tabárez dijo que “ese gol fue decisivo” y que hubo “un evidente fuera de juego, pero son cosas del partido”.
“No es momento de andar llorando ni de andar buscando excusas. Intentamos pero no pudimos”, agregó.
Tres minutos después llegó el lapidario gol de Robben tras un centro de Kuyt. Su cabezazo dio en la base de un poste y entró.
Robben regaló otro gol a seis minutos del final al definir mal un mano a mano con Muslera, quien se quedó con el balón.
Segundos antes de la finalización del partido, con Uruguay jugado al ataque, Pereira anotó con un zurdazo cruzado desde 18 metros.

Forlán, lesionado suma cuarto gol en caída de Uruguay
Por otra parte y pese a jugar lesionado, Diego Forlán escaló en la tabla de goleadores del Mundial al meter su cuarta diana pero no pudo evitar la caída de Uruguay frente a Holanda en el choque por las semifinales.
Los holandeses ganaron 3-2 y pasaron a la final del próximo domingo ante el ganador de España-Alemania.
Tras el partido, el técnico Oscar W. Tabárez reveló que Forlán acusó una dolencia desde antes de comenzar el partido. El ariete confirmó que la molestia era en el cuádriceps.
“Por momentos sentí mucha impotencia por no estar físicamente al 100 por ciento”, señaló el artillero. “Es una lástima, porque se perdió una oporutnidad única. Por momentos fuimos nosotros los que pusimos la propuesta en el campo”.
Forlán fue sustituido a los 84 minutos por el delantero Sebastián Fernández.
“El médico me dijo obviamente que podía continuar, pero tenía una dolencia y en determinado momento del partido tomamos la decisión de probar con otro hombre que esté fresco en los últimos momentos”, dijo Tabárez. “No fue nada grave, pero obviamente que no se le veía, sobre todo al final, estar al 100% de sus condiciones”.
El atacante del Atlético de Madrid fue reemplazado cuando Holanda se imponía 3-1 y Tabárez recalcó que no tuvo otra alternativa que hacer el cambio.
“No quiero ser tan tonto de sacar a Forlán si no hubiera un motivo importante”, dijo el entrenador. “No estaba para seguir haciendo ningún sacrificio”.
A Uruguay todavía le queda un partido más, el del tercer puesto contra el perdedor de España-Alemania, y en el mismo Forlán podría seguir sumando goles.
“Nosotros vamos a jugar con todo el entusiasmo el sábado”, afirmó Forlán.
Forlán, que salió con la cinta de capitán ante la ausencia del zaguero Diego Lugano por lesión, empató momentáneamente el marcador a los 41 minutos con un remate de izquierda envenenado que venció al arquero Maarten Stekelenburg.
Fue el cuarto tanto en la cosecha de Forlán y lo dejó a uno de los líderes, el español David Villa y el holandés Wesley Sneijder, ambos con cinco.
Hasta el momento de la anotación, el ariete sólo había aparecido en el partido con un cabezazo muy desviado. De hecho, Uruguay –que esta vez ante la suspensión del atacante Luis Suárez sólo salió con la dupla de Forlán y Edinson Cavani en la delantera– prácticamente no llevó peligro al arco holandés.
En los primeros tramos del complemento, Forlán apareció con un bonito pase para la entrada por la izquierda de Alvaro Pereira, quien no pudo hacer el disparo.
Poco después de su gol, en un tiro libre cerca de la zona hizo trabajar al portero holandés con un remate bajo junto a un palo.
Holanda se fue luego arriba con los tantos de Sneijder y Arjen Robben, a los 70 y 73, respectivamente.
El “10” uruguayo no anotó en el debut de la Celeste ante Francia, con el que empató 0-0. Pero en el siguiente partido el ariete se destapó en la victoria por 3-0 frente a Sudáfrica con un doblete, gracias a un zapatazo desde 30 metros y a un tiro de penal.
En el partido por los cuartos de final frente a Ghana hizo el tanto del empate 1-1 de tiro libre. Uruguay ganó a la postre ese compromiso en la tanda de penales, en un choque dramático en el que Suárez salvó a los celestes al sacar con la mano un cabezazo rival sobre la raya del arco que iba con destino a gol.
Forlán marcó de paso su quinto gol en un Mundial, si se cuenta el que anotó en Japón-Corea del Sur en el 2002 en el empate de Uruguay 3-3 frente a Senegal, cuyo resultado eliminó a los sudamericanos en la fase de grupos de ese torneo.
Forlán fue el máximo artillero de Uruguay en las pasadas eliminatorias sudamericanas con siete tantos.
El delantero, de 31 años, debutó con la selección el 27 de marzo del 2002 en un amistoso ante Arabia Saudita, en el que metió su primer tanto con la camiseta de su país. Desde entonces, se convirtió en bujía ofensiva de la Celeste.
Sneijder tocado por la varita
No hay caso. Los dioses del fútbol le están sonriendo a Wesley Sneijder.
Pareciera que cada pelota que toca termina adentro del arco.
El volante holandés, quien tuvo un año memorable con el Inter, está resultando una de las figuras de la Copa Mundial a fuerza de goles.
Sneijder marcó su quinto tanto del torneo el martes, ayudando a que Holanda derrotase 3-2 a Uruguay y avanzase a su primera final desde 1978. El gol lo dejó empatado con el español David Villa al tope de la tabla de cañoneros.
“Esto nunca se olvidará”, declaró el jugador. “Estamos en la final. Tengo que acostumbrarme”.
“Estamos muy cerca (del título). No hay nada como un Mundial”, agregó.
Fue nuevamente un gol con asterisco.
Con el partido igualado 1-1 y muy reñido, Sneijder se encontró con una pelota en la entrada del área y sacó un derechazo al segundo palo. El balón pasó entre varias piernas, se desvió levemente en alguien, y entró pagado al poste, lejos del arquero Fernando Muslera.
Uno de los que estaba en el camino fue su compañero Robin van Persie, quien pareció adelantado. El árbitro uzbeco Ravshan Irmatov, sin embargo, convalidó el tanto.
Fue un gol con suerte. Igual que los dos que había marcado en los cuartos de final contra Brasil, con los que Holanda se impuso 2-1.
En el primero, Sneijder tiró un centro al corazón del área. El arquero Julio César se molestó con su compañero Felipe Melo y la pelota fue a parar al fondo de las mallas, ante la sorpresa del propio Sneijder.
Inicialmente el gol fue asignado a Melo, pero luego la FIFA se lo dio al holandés.
Sneijder marcó también el segundo tanto de su equipo en ese partido y nada menos que de cabeza, en el centro del área, pese a que es bajo de estatura. Su compañero Dirk Kuyt peinó un balón hacia atrás y la pelota le cayó justo para que metiese el frentazo, rodeado de rivales mucho más altos.
Sneijder marcó un tanto en la victoria 2-1 sobre Eslovaquia en los octavos de final y también el gol del triunfo 1-0 sobre Japón en la primera ronda.
El gol ante Japón igualmente fue afortunado, ya que la pelota hizo una comba extraña y se le coló al portero, quien se pasó de largo.
Sneijder ha tenido un año para el recuerdo. Luego de ser descartado por el Real Madrid, brilló en el Inter, con el que ganó la Liga de Campeones, la liga italiana y la Copa Italia.

Van Bronckhorst puede despedirse a lo grande
En el epílogo de su carrera, Giovanni van Bronckhorst pudo haber marcado uno de los mejores goles del Mundial de Sudáfrica.
A los 18 minutos, el lateral izquierdo holandés abrió la cuenta, en el triunfo 3-2 en semifinales sobre Uruguay, con un sublime remate desde 30 metros.
Con 35 años, el capitán de la “Oranje” había anunciado su adiós del fútbol un mes antes del viaje a Sudáfrica y el gol del martes fue su primero del certamen y apenas el sexto dentro de una trayectoria de 105 partidos con la selección nacional.
La ejecución del tanto fue brillante. Tras una bonita combinación de pases, recibió una pelota por el costado izquierdo y sacó un misil al ángulo superior que fue imposible para el vuelo del arquero uruguayo Fernando Muslera.
“Fue uno de esos goles bellísimos para el fútbol pero bastante inesperado para todos”, comentó el técnico uruguayo Oscar W. Tabárez. “Es sabido que los futbolistas holandeses son muy ricos técnicamente, que en cualquier momento pueden transformar en un gol cualquier llegada ocasional, como fue esa”.
Ese gol convalidó las intenciones que había indicado en la previa al partido, cuando manifestó que quería que Holanda diese rienda suelta a un fútbol más vistoso.
Van Bronckhorst, quien cerró la temporada con el Feyenoord holandés tras militar en clubes como Barcelona y Arsenal, tiene pautado el partido de despedida formal contra el Mallorca el 25 de julio.
Su plan es emprender una carrera como entrenador.
Este Mundial es el tercero que disputa. Los otros fueron el de Alemania 2006 y el de Francia 1998, el que en ningún momento salió de la banca.
Como capitán, podrá tener la oportunidad de cerrar con broche de oro su carrera levantando la Copa Mundial en su último partido si Holanda logra salir victoriosa de la final del domingo ya sea ante Alemania o España.

Cae el telón para los hinchas uruguayos
MONTEVIDEO (AP) No hubo grandfes festejos el martes en Uruguay, donde las celebraciones quedaron apagadas tras la derrota 3-2 ante Holanda en las semifinales de la Copa del Mundo.
Miles de personas se congregaron en lugares públicos de la capital uruguaya para ver en pantallas gigantes el partido transmitido desde Ciudad del Cabo, Sudáfrica. Uruguay disputó su primera semifinal de un Mundial desde 1970.
A pesar del revés, se lanzaron algunos cohetes y se intentó repetir el coro de “soy celeste”, aunque el ambiente era más bien sombrío y la retirada de los hinchas fue silenciosa.
Las actividades laborales se habían restringido al máximo con motivo del crucial partido.
“Se nos cayó un sueño”, dijo Oscar Umpiérrez, un dueño de kiosco de diarios y revistas que había cerrado su negocio una hora y media antes de iniciar el encuentro.
Los éxitos de la “Celeste” en Sudáfrica habían desatado euforia en Uruguay, que soñaba con lograr su tercer título mundial.
Saludos
@atilauno